Era ya la última hora de la tarde cuando Joan y Wes, un matrimonio afincado en Berkeley, California, se sentaron cada uno en su lado del sofá. Estaban cansados tras una dura jornada de trabajo. Encendieron la televisión. Después de haber estado todo el día concentrados en sacar adelante un proyecto de software educativo querían ver qué estaba ocurriendo en su país. Empezó a sonar la voz de la presentadora del canal informativo…
Joan reaccionó de inmediato: -”¡¿Pero ésto es a lo que se dedican nuestros Congresistas?!. En la pantalla aparecía el Presidente Clinton mientras la voz de la presentadora explicaba el proceso de “impeachment” al que se iba a ver sometido en los próximos meses. La noticia se alargó durante varios minutos. Declaraciones de congresistas. Entrevistas en la calle. Comentarios de expertos. Cuando el informativo llegaba ya a su final, la mención a unas manchas en un vestido de la becaria Mónica Lewinksy levantó a Joan del sofá. “Es vergonzoso. Las personas que tienen que encargarse de los asuntos más importantes del país perdiendo el tiempo con ésto. No pienso quedarme de brazos cruzados”. Su marido la miró sonriendo: “Estoy de acuerdo. Hagamos algo”.
El 18 de octubre de 1998 Joan Blades y Wes Boyd iniciaron una acción online con el siguiente título “Move On to Pressing Issues Facing the Nation” que podría traducirse como “Dejemos ésto atrás y dediquémonos a los acuciantes asuntos que enfrenta el país”. En pocos días cientos de miles de personas se habían unido a su petición y comenzaron a plantearse cómo hacer que éstas voces fueran realmente escuchadas. A las pocas semanas nacía MoveOn.org, una organización que tenía como objetivo, dotar a las personas, que generalmente tenían poca influencia política, de la oportunidad de sumar esfuerzos y fortalecer su voz para que sus posturas fueran tomadas en cuenta en los importantes asuntos que enfrentaban como país.
Hoy, MoveOn suma a 5 millones de personas en Estados Unidos y cuenta con decenas de éxitos en su haber. Ahora mismo están luchando para conseguir una sanidad pública para todos los estadounidenses.
Él éxito de la fórmula para organizar a millones de personas para que tomen partido por un mismo asunto al mismo tiempo, ha propiciado el nacimiento de otras organizaciones que han tenido un éxito parecido. Entre ellas se encuentran GetUp.org en Australia o la organización global Avaaz.org. Ahora, un grupo de jóvenes trabajando desde nuestros portátiles, sentados en los pasillos de nuestras casas, asumimos el reto de hacer lo mismo aquí. Pero nuestra convicción no basta, la decisión de algunos es precisa, la voz de muchos resulta imprescindible.
Ésta es tu oportunidad de sumarte a este movimiento global de personas comprometidas con el papel que les corresponde en el proceso político.
Imagen: Anna L. Conti (Creative Commons)


